Los vecinos de la villa Santos Martinez dicen que ya no saben que hacer, que ya estan desesperados, la violencia con que actuan grupos de jóvenes vándalos y delincuentes no los deja vivir en paz.
Al caer la noche es cuando comienza el calvario de estos vecinos que deben soportar los ruidos molestos de fiestas interminables que estos grupos delictuales, que incluyen, también, a mujeres, desarrollan en departamentos que se encuentran vacíos ya que hay muchos que estan en estas condiciones luego del terremoto y tambien por que sus dueños se encuentran a la espera de las casas que pronto les seran entregadas.
Es en estos departamentos en donde la noche se convierte en dia, con estas clandestinas y encendidas fiestas en donde el alcohol y las drogas son el invitado estelar, en donde ademas, según los vecinos, se puede ver absolutamente de todo, con la participación de jóvenes mujeres que, incluso, parecieran, algunas de ellas, ser menores de edad.
Luego cuando el dinero escasea para continuar con estas alegres reuniones y falta el alcohol y la droga, es cuando la tertulia se transforma en una verdadera cacería en donde estos delincuentes salen a buscar, como sea, mas dinero, pateando puertas y quebrando ventanas, buscando donde pueden ingresar y cuando encuentran su objertivo roban lo que pueden.
Los vecinos estan aterrorizados, dicen que ya no pueden ni siquiera salir a trabajar por las mañanas, por los delincuentes estan vigilantes, cuando sale un vecino y ven que el departamento queda solo, van y lo roban, o a veces asaltan a los vecinos que deben salir muy temprano a sus trabajos, para estos maleantes, todo vale y la gente honrada y trabajadora debe vivir encerrada y atemorizada, sin poder conciliar el sueño por las noches, por el temor de ser abordados por estos desalmados que literalmente, hace meses, se tomaron la villa Santos Martínez



